LA ARMONÍA DE LOS CONTRARIOS


martes, 24 de noviembre de 2015

La huida de Ingeborg: qué es lo que hace funcionar a la vida y la impulsa hacia adelante.

Ingeborg en "Jauja", de Lisandro Alonso


dulce Ingeborg de labios líquidos,
es en la ondulación dorada de tus cabellos
donde él se balancea y tú le meces


y tú le meces, oh traviesa Ingeborg
donde él se abandona como un bebé cansado


salvaje niña escandinava, ten piedad
ten piedad de tu pobre padre marchito
salvaje niña de anhelos salvajes
no desprecies su hueco soldado de hojalata
no lastimes su piel con la aspereza del gabán

Ingeborg, hermoso fantasma entre dos tiempos
vestido de caprichosa ligereza, no olvides
no olvides la lealtad del perro enfermo
enfermo de angustia de perro enfermo y ten cuidado
ten cuidado de los fieros hombres del camino

de las pasiones hondas que se inflaman
como reptiles silenciosos entre rocas volcánicas

oh pequeña Ingeborg, no tengas prisa
no tengas prisa blanda criatura
será largo el viaje e insondable el destino
será sordo el eco, y entonces él precisará tu voz:

cuida de tu padre con la delicadeza de tus manos
déjale cobijarse en ti cuando lo necesite
déjale cobijarse en ti como un bebé cansado